Publicado el Domingo 29 de Octubre del 2006
Primero que nada hay que agitar el corazón, es la única manera de quitarle ese montón de telarañas… Recomiendo trotar por lugares verdes, apenas para que el corazón brinque tan sólo un poquitico pero sin alterarse demasiado (preparamos un enamoramiento, no un infarto); además, árboles y verde no le harán daño al órgano del amor, más que eso, le beneficiarán bastante… un poco de naturalidad es recomendada si queremos enamoranos salvajemente…
Con el corazón agitado, desempolve… Sería muy útil hacer esto con un plumero, cuyas plumas hayan sido usadas para escribir poesía… Neruda, Darío o modelos más actuales son muy cotizados en el mercado… Una vez desempolvado, quítele las manchas de malamores pasado lavándolo en lágrimas… Dele rienda suelta a éstas, ya que puede ser necesario el restregar demasiado…
Una vez limpió, ablande… Aunque existan varios procesos para ello, le recomiendo de nuevo echarse una caminadita, a lo mejor encuentra un niño regalándole su manzana a su “novia”, o ven a un par de viejitos recitándose poesía, tal vez logré ver a dos perros corriendo uno detrás del otro o vea a un par de patos frotando sus picos contra sus plumas… No escatime en ablandador, dependiendo de la calidad del corazón puede que sea más difícil ablandarlo…
Proceda entonces a liberar el corazón… Un corazón limpiecito debe ser liberado de toda cadena, así que quítele tanta joyería y déjelo así como Dios lo trajo al mundo… completamente desprejuiciado… Sería recomendable que también le quitara los esquemas que tenga tatuados… Afectividad y estereotipos pueden entorpecer el proceso…
Ya alistado el corazón, dejelo reposar unos momentos… Para poder revisar si está bien proceda a pincharlo con un ternedor (o una triste escena televisiva), si siente que algo se mueve, de por cierto que su corazón está listo para ser amado, sino, dejelo reposar un rato más hasta que vea que broten los sentimientos y empiezé a oler a amor…
Cuando tenga los sentimientos a flor de piel lleve su corazón a la calle… Déjese guiar por la mirada para ver si alguien ha estado horneando amor… Si su vista falla y no puede ver más que cuerpos y caras bonitas, dejese guiar por su naríz (o su intuición, llámela como quiera) y busque el aroma deseado… Un buen corazón huele a cariño, a paz, a libertad, a confianza, aunque estos olores son difíciles de reconocer porque el buen corazón apesta a amor…
Si en definitiva no encuentra nada… siga buscando, la escasez puede darse debido a que no muchos se están preocupando por amar… sin embargo buscar otro corazón es indispensable en el proceso… Una vez lo haya encontrado… No lo acapare… recuerde que su único corazón es el que usted ha horneado… Tranquilo y tranquila, que un corazón bien preparado sabe como ingeniárselas para ser feliz… Descubrirá que amar no es cuestión de poseer, sino de ser… Y sólo falta que él o ella existan en tu vida, para dibujarte una sonrisa eterna…
Precaución: Aunque una buena preparación no debería de llevar a un colapso amoroso como resultado, ciertas fallas en la preparación pueden llevar a finales desatrosos… Si se da el caso, deje reposar el corazón hasta que este vuelva a latir (y un poco más) y cuando se sienta lista vuelva a comenzar todo el proceso…
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