Tiene como mil años y que de tortillas hace...
Pero ahí se acaba, en las tortillas...
Luego de eso doña Esperanza es para mí una más entre otras...
Una esperanza más... Sin gloria ni sueño, sólo una y solo de más...
Sin embargo, hay ocasiones en que doña Esperanza se pule...
y se asoma por su puerta... se asoma a la vida...
Y entonces todo cobra sentido, porque se pone a espiar a la vida...
a ver si acaso algún día, eso que tanto espera llega...
Claro, nunca llega... y vuelve a ser esperanza...
Y que esperanza si no la más grande...
La que se asoma al vacío...
Doña Esperanza entonces se convierte en sueño...
¡Ay que mujer, tan vieja y aún esperando...
que esperanza la de Esperanza...
pero más que todo...
¡que de tortillas!
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