Debo confesar que en mi armario desde hace muchos años ya no vive el Coco...
Hace mucho que su función en mi cuarto perdió utilidad...
Recogió sus cosas y se fue...
Cuando salió estaba muy enojado...
y de un sólo zarpazo cerró la puerta...
(sí, ahora duermo con la puerta cerrada y sin luz en el pasillo)
Debo confesar que tampoco existe ningun mostruo debajo de mi cama...
el último que había renunció porque este trabajo ya no lo llenaba...
En realidad ahora trabaja con otros niños
y me dejó ocupar bajo mi cama un espacio para memorias
(ya no para miedos)
Ahora sólo queda mucho polvo y muchos recuerdos...
También queda un espacio más pequeño (por si quiere visitar)
Debo confesar que ni el Coco ni el Monstruo ya viven en mi casa...
Tampoco van a entrar las brujas por las ventanas,
ni tampoco llegarán extraterrestres a secuestrarme...
No, ya en mi casa los horrores se fueron hace años...
es que la movilidad laboral del miedo, se ha acelerado estos años...
y a veces uno se aburre de siempre el mismo cuento...
Pero aún así, debo confesar...
que no puedo dormir con la puerta del closet abierta...
porque me da miedo que en la noche se le ocurra abrirse
y salir de ahí algo más terrible que el Coco...
es que debo confesar que aún nadie me ha podido asegurar
que ellos no viven en los armarios...
Debo confesar que en realidad,
me da miedo que en la noche
mientras duermo...
¡me salga un neoliberal del closet!
Hay confesiones oscuras y sucias... Confesiones de criminales y suicidas... Confesiones que oscilan entre lo sublime de lo cotidiano y el delgado límite que hay entre nosotros y la locura... Existen verdades por salir y algunas que no se reconocen; estas son las #ConfesionesdeunChataLover
mercredi
De piel a piel
Es sólo un cambio de contacto... Nada más... Una introducción de algo que no estaba... Pero todo factor nuevo altera al producto... Sí, como las matemáticas pero menos exactas, porque en ese momento en que uno y uno deberían ser dos... bueno, son sólo uno...
En mi caso no ha sido así, debo reconocerlo... Soy de esos que en realidad nunca han sentido que es eso de sólo ser uno... En mi caso, nunca ha sido así... Ahí dónde uno y uno son dos y a veces uno... yo me hago cuatro y cinco y hasta miles... Porque me parto en mil pedazos y dejo de ser lo que una vez fui... Se me raja el alma y el corazón y de vez en cuando incluso se me quiebra la vida...
En realidad son los quiebres los que más duelen... Qué se yo, son las cosas en la vida a veces muy complejas... Son errores los que a veces se convierten en aciertos... Pero en realidad me cuesta comprender una caricia... Y mi lugar más olvidado, y creo también el más temido, es eso que una vez fue mi cuerpo... Cuestión de pecado, sí es cierto, pero también de heridas y de muchas cicatrices...
En mi caso no ha sido así, debo reconocerlo... Soy de esos que en realidad nunca han sentido que es eso de sólo ser uno... En mi caso, nunca ha sido así... Ahí dónde uno y uno son dos y a veces uno... yo me hago cuatro y cinco y hasta miles... Porque me parto en mil pedazos y dejo de ser lo que una vez fui... Se me raja el alma y el corazón y de vez en cuando incluso se me quiebra la vida...
En realidad son los quiebres los que más duelen... Qué se yo, son las cosas en la vida a veces muy complejas... Son errores los que a veces se convierten en aciertos... Pero en realidad me cuesta comprender una caricia... Y mi lugar más olvidado, y creo también el más temido, es eso que una vez fue mi cuerpo... Cuestión de pecado, sí es cierto, pero también de heridas y de muchas cicatrices...
***
Fue en el 2008, hace tan sólo 2 años... Casi nada, pero ha sido una eternidad completa... No... No me pregunten quién era... En realidad no sé que piensa de las estrellas y si se alegra de ver a una pareja de ancianos besándose... No sé si le gusta jugar con los niños y si se sabe algo de los sueños y como volar con ellos... En realidad no sé nada, sólo que le gusta volar, pero a base de químicos... Yo vuelo en sueños y vos sólo te hundías... Polvo blanco que te hacía perderte... mucho... (igual yo ya te tenía perdido)... "El del momento" me llamaban y la noche se alargaba a cada segundo... No, no hablaba, porque en realidad sentía que estaba en el lugar equivocado y no tenía forma... Te veía y no lograba encontrar una mirada... Vos sí lograbas encontrar las curvas que querías volver rectas... En realidad no estaba cómodo... Te lo juro que soy tan ajeno a las caricias... Tus besos eran mentira y tus manos estaban frías... Una década separaba mi historia de la tuya y aún así trataba de decir algún comentario acertado... pero yo, ese duende de palabras constantes, estaba callado... Tenía miedo, muchísimo miedo... Quería dormir, estaba cansado... Sin embargo quedaba una pila de polvo blanco... Yo sólo había visto pilas así de azúcar y de sal, pero esta vez era más amargo... En realidad era una iniciativa de la vida para desde ese momento amargarme la existencia... Soy débil y sólo quería agradarte... Ya muchos me habían vuelto la espalda y yo sólo quería una caricia, te lo juro, que sólo eso quería...
Un te quiero, era imposible... Un te amo, aún soñarlo... Pero ahí estaba y ya era hora de dormir... Pero no lo querías... Poco a poco, no había ni un sólo retazo y yo quedé ahí, frente a frente con un desconocido... En realidad dos desconocidos... Yo no sabía quién era yo ni que hacía en ese momento... Estaba perdido... Quería un te quiero e iba ir hasta el fondo para lograrlo... Sabes que fracasé... En muchos sentidos... En realidad tenía tanto miedo que para la segunda ronda (hubo segunda ronda, te juro que no me iba a rendir para lograr un te quiero) estaba simplemente paralizado... ... Bueno, en realidad no, en realidad para vos el fallo es que no estaba paralizado... Paralizado también se puso mi corazón cuando después de caer en este baile de la perdición en que me metiste, simplemente me dieras la espalda... Ahora sólo quería una mirada, una caricia, un te quiero, te juro que sólo eso quería...
Llegué a mi casa, sentado en un sillón, después de bañarme... sólo podía sentir tu aroma... Sólo podía sentir tus manos sobre mi cuerpo y tu mirada ausente... Te necesitaba para sentirme de nuevo yo, porque contigo te llevaste la mitad de mi inocencia... Lloré, esa noche lloré y vos no respondías a los mensajes... Y por primera vez en mucho tiempo sentí la más terrible sensación de fracaso, soledad, abandono, tristeza... Te habías llevado la primera pieza...
También te llevaste la segunda cuando días después me contabas que yo simplemente fui ese clavo que saca otro clavo... Y que era un clavo malo y que no saqué nada... No saqué nada y en realidad ya tenías a alguien a quién decirle sus te quieros y darle caricias... No me saqué nada más que a mí mismo... Un clavo no saca a otro clavo, pero saca corazones... Te llevaste la segunda pieza y además, me hiciste darme cuenta que lo poco que me quedaba era digno de vergüenza... Sucio, sí, así es como se queda... ¿Sabes qué es pasar un cumpleaños llorando? Sí, sucio... así es como se queda...
Tercero: Pintaba bien este 2009. Fue un año de primeras veces que ya de por sí se convierten en segundas, terceras y cuartas... Una de esas primeras veces (aunque miento si digo que fue la primera) ocurrió allá en media oscuridad. Había luna y estaba la casa sola. Bueno, ni tan sola, estaba yo y estabas vos (sí, así, en primera persona). Aún no lo supero, porque me molestó que de entrada me trataras de besar. Sabes, creo que no soy tan ordinario, tengo esas extrañas mañas y entre mis besos suelen haber muchos lapsos... entre mis caricias todavía más y mi cuerpo no se encuentra tanto con otros cuerpos... Pero vos me habías retado y la verdad yo no sé si sentía algo... Yo sólo estaba retado y no sé porque esa noche me sentí tan obligado... Yo decía que era placer, pero mentía, por dentro lloraba... Tus besos me sabían a mierda y no logro decir que cual palabra cabía ahí, pero no era confianza... Yo decía que era placer, pero te juro que por dentro lloraba... ¿Crees que me dormí tranquilo? Ni siquiera entendía que hacía, yo sólo quería que todo acabara.
En media de tal hazaña, te reconozco varios puntos a tu favor y entre ellos que no me diste la espalda, si hubieras hecho eso me matabas, te juro, porque... bueno, ya eso me ha pasado y duele... Al día siguiente cambiaste tus planes para no acompañarme, yo por dicha la tenía a ella (aún) y un mensaje logró que estuviera conmigo. No le conté que por dentro tenía un revoltijo, porque a mi primer revoltijo no le había dado mucha pelota... Después, bueno... después, las cosas se separaron... Ay Enero, que de verdad es el primero y es una cuesta... Esa fue una pieza que no te llevaste, fue sólo una pieza que bueno, te juro, perdí... Bueno, en realidad me devolviste la mitad de lo perdido, pero mucho después y sin explicaciones... Yo también te las debo pero no las tengo... Un gracias podría calzar acá, pero ni siquiera entiendo aún porque tuvimos que llenar vacíos con patrañas y miedos...
Sin embargo esa no fue la más grande hazaña de mi corazón, creo que por ahora tiene que soportar una gran piedra en el camino. Una que fue sublime, dice él, y esa fue la que más le dolió... Porque en realidad me gustaba, me gustaba muchísimo... Pero supe contenerme y no darme alas... hasta que él me las puso... Vos sabes lo que es soportar que en una noche te den toda la esperanza de un mañana y al día siguiente te hablen de su buena cita con otro... O que después te den una tras otra excusa para no verte y después te borren de aquí, o te bloqueen de allá o simplemente desaparezca... Creo que odio las promesas sin cumplir y más las falsas que se hacen en la noche. Odio los besos en plazas públicas y bajo las estrellas y odio las propuestas atrevidas y las invitaciones obligadas. En realidad lo que más me atrevo a odiar es a lo sublime y a esa primera vez en un motel pagado para dormir (a fin de cuentas dormimos)... También esa primera vez en una plaza y esa primera vez que anochecí y amanecí feliz... La tarde ya no fue linda, pero una se va acostumbrando... Odio verte feliz, sublime y odio tener tanta cosa que me haga recordar que existes... En realidad tengo un libro que no quiero leer y que no espero sacar nada de él... también odio pensar que por primera vez en mi vida siempre tropezaré con la misma piedra...
Hoy cada vez que te veo, se me hace un manojo el corazón y se me arruga la garganta... Sí, ahí donde uno siente las lágrimas cuando van en escalada... Odio saber que puedes ir logrando tus sueños mientras yo me voy hundiendo... Odio verte sonreír y odio que de vez en cuando se te ocurra lanzar miradas de desprecio o lanzar inexquisitas muestras sociales de hipocrecia... Tu último hola terminaron en casi mil horas de llanto... Me dejaste sublime el alma y mi corazón se me escapa... Y juro que odio demasiado que te hayas robado por primera vez esa muestra de la vida de que en realidad puede gustarme este cuerpo a cuerpo, este piel a piel... No lo disfruto ahora, pero en ese momento sentí como mi corazón palpitaba al cumplir un sueño, un anhelo... Creo que vos no te robaste ninguna pieza... sino todo lo que quedaba, qué se yo, un poco de ilusiones y algo que una vez fue un corazón... Lo poco que me quedaba en un momento, de piel a piel...
Un te quiero, era imposible... Un te amo, aún soñarlo... Pero ahí estaba y ya era hora de dormir... Pero no lo querías... Poco a poco, no había ni un sólo retazo y yo quedé ahí, frente a frente con un desconocido... En realidad dos desconocidos... Yo no sabía quién era yo ni que hacía en ese momento... Estaba perdido... Quería un te quiero e iba ir hasta el fondo para lograrlo... Sabes que fracasé... En muchos sentidos... En realidad tenía tanto miedo que para la segunda ronda (hubo segunda ronda, te juro que no me iba a rendir para lograr un te quiero) estaba simplemente paralizado... ... Bueno, en realidad no, en realidad para vos el fallo es que no estaba paralizado... Paralizado también se puso mi corazón cuando después de caer en este baile de la perdición en que me metiste, simplemente me dieras la espalda... Ahora sólo quería una mirada, una caricia, un te quiero, te juro que sólo eso quería...
Llegué a mi casa, sentado en un sillón, después de bañarme... sólo podía sentir tu aroma... Sólo podía sentir tus manos sobre mi cuerpo y tu mirada ausente... Te necesitaba para sentirme de nuevo yo, porque contigo te llevaste la mitad de mi inocencia... Lloré, esa noche lloré y vos no respondías a los mensajes... Y por primera vez en mucho tiempo sentí la más terrible sensación de fracaso, soledad, abandono, tristeza... Te habías llevado la primera pieza...
También te llevaste la segunda cuando días después me contabas que yo simplemente fui ese clavo que saca otro clavo... Y que era un clavo malo y que no saqué nada... No saqué nada y en realidad ya tenías a alguien a quién decirle sus te quieros y darle caricias... No me saqué nada más que a mí mismo... Un clavo no saca a otro clavo, pero saca corazones... Te llevaste la segunda pieza y además, me hiciste darme cuenta que lo poco que me quedaba era digno de vergüenza... Sucio, sí, así es como se queda... ¿Sabes qué es pasar un cumpleaños llorando? Sí, sucio... así es como se queda...
***
Hablar del más grande, ese que fue el casi segundo, es cuestión de una disculpa, pero a ella... Sí, yo sé que metí mi culpa ahí, pero es porque siempre quiero una mirada y él me la daba... No es culpa mía, en realidad él fue el que marcó la pauta... En realidad no sucedió nada, sólo estábamos lado a lado.. En realidad no tienes porque odiarme, porque sólo fueron roces y ni un sólo te quiero (nunca los ahí)... En realidad no tenía otra opción porque en ese momento era el único que había dado la mínima muestra de escucha... Sí, en ese momento necesitaba un amigo... pero bueno, sólo encontré roces y días después silencios... Siempre sucede, sabes, siempre sucede...
Por lo menos de aquí salí con todo lo que me quedaba, aunque a veces tengo que confesar que los extraño a ambos... A vos por ser ella y a vos por ser él... Y extraño que fueran aquellos que en determinado momento me dieron la mano para avanzar... A veces es dificil ver el camino cuando los ojos se nublan...
***
Tercero: Pintaba bien este 2009. Fue un año de primeras veces que ya de por sí se convierten en segundas, terceras y cuartas... Una de esas primeras veces (aunque miento si digo que fue la primera) ocurrió allá en media oscuridad. Había luna y estaba la casa sola. Bueno, ni tan sola, estaba yo y estabas vos (sí, así, en primera persona). Aún no lo supero, porque me molestó que de entrada me trataras de besar. Sabes, creo que no soy tan ordinario, tengo esas extrañas mañas y entre mis besos suelen haber muchos lapsos... entre mis caricias todavía más y mi cuerpo no se encuentra tanto con otros cuerpos... Pero vos me habías retado y la verdad yo no sé si sentía algo... Yo sólo estaba retado y no sé porque esa noche me sentí tan obligado... Yo decía que era placer, pero mentía, por dentro lloraba... Tus besos me sabían a mierda y no logro decir que cual palabra cabía ahí, pero no era confianza... Yo decía que era placer, pero te juro que por dentro lloraba... ¿Crees que me dormí tranquilo? Ni siquiera entendía que hacía, yo sólo quería que todo acabara.
En media de tal hazaña, te reconozco varios puntos a tu favor y entre ellos que no me diste la espalda, si hubieras hecho eso me matabas, te juro, porque... bueno, ya eso me ha pasado y duele... Al día siguiente cambiaste tus planes para no acompañarme, yo por dicha la tenía a ella (aún) y un mensaje logró que estuviera conmigo. No le conté que por dentro tenía un revoltijo, porque a mi primer revoltijo no le había dado mucha pelota... Después, bueno... después, las cosas se separaron... Ay Enero, que de verdad es el primero y es una cuesta... Esa fue una pieza que no te llevaste, fue sólo una pieza que bueno, te juro, perdí... Bueno, en realidad me devolviste la mitad de lo perdido, pero mucho después y sin explicaciones... Yo también te las debo pero no las tengo... Un gracias podría calzar acá, pero ni siquiera entiendo aún porque tuvimos que llenar vacíos con patrañas y miedos...
***
Hoy cada vez que te veo, se me hace un manojo el corazón y se me arruga la garganta... Sí, ahí donde uno siente las lágrimas cuando van en escalada... Odio saber que puedes ir logrando tus sueños mientras yo me voy hundiendo... Odio verte sonreír y odio que de vez en cuando se te ocurra lanzar miradas de desprecio o lanzar inexquisitas muestras sociales de hipocrecia... Tu último hola terminaron en casi mil horas de llanto... Me dejaste sublime el alma y mi corazón se me escapa... Y juro que odio demasiado que te hayas robado por primera vez esa muestra de la vida de que en realidad puede gustarme este cuerpo a cuerpo, este piel a piel... No lo disfruto ahora, pero en ese momento sentí como mi corazón palpitaba al cumplir un sueño, un anhelo... Creo que vos no te robaste ninguna pieza... sino todo lo que quedaba, qué se yo, un poco de ilusiones y algo que una vez fue un corazón... Lo poco que me quedaba en un momento, de piel a piel...
***
Piel a piel, en mi vida son unos cuantos... En realidad lo que más me duele es que no haya podido ser ni siquiera uno que sumará conmigo más que una sola persona...
Inscription à :
Articles (Atom)